
El Puerto, pegado a las orillas de la Ría desde Santurtzi hasta el mismo centro de Bilbao e incrustado en la trama urbana que se había desarrollado a su alrededor, necesitaba, a mediados de los 80, una profunda transformación para asegurar su competitividad y su eficacia.
Con el objetivo de abandonar sus muelles fluviales y disponer de grandes superficies que garantizasen las actividades logísticas propias de un puerto, se inicia en 1992 la ampliación de las instalaciones en la desembocadura del Nervión.
A día de hoy, el resultado de estas obras se ha traducido en la obtención de un millón y medio de metros cuadrados de superficie y 3.700 metros de línea de atraque. Eso permitió la liberación de terrenos situados en las márgenes de la Ría y que han sido claves para poner en marcha la transformación urbana del Bilbao Metropolitano.
Por otra parte, el incremento en el número de cruceros que escalan en Bilbao, ha llevado a la construcción de una terminal para atender adecuadamente este tipo de tráfico. Dicha terminal se está construyendo en el Puerto Deportivo de Getxo y se prevé que esté operativa para la temporada 2006.