
A lo largo de los 150 kilómetros de la costa de Bizkaia se suceden paisajes de vértigo, cabos, rías y pequeñas bahías, y poblaciones agradables y acogedoras que ofrecen lo mejor de su cultura, de su gastronomía y de sus rincones monumentales al viajero curioso.
En Portugalete, Getxo, Sopelana, Plentzia, Gorliz, Bakio, Bermeo, Mundaka y Gernika-Lumo podrá rastrear en las costumbres locales, conocer cascos medievales, practicar deportes, visitar museos, disfrutar de fiestas y festivales y descubrir también las modernas realizaciones de un país que sigue evolucionando sin perder de vista su pasado.