
Emergen nuevos edificios, plazas y paseos, proyectos que parecían irrealizables toman cuerpo, y los bilbainos muestran a los recién llegados, con no disimulado orgullo, cada una de las primicias.
Pero este Bilbao del siglo XXI que ya ocupa un puesto importante entre las ciudades más conocidas y valoradas de Europa no surge de la nada.
Un firme amarre enlaza lo actual con el pasado, con las tradiciones, con una historia de trabajo y de esfuerzo pero también de gusto por la vida, de humor y sencillez, de espíritu emprendedor y capacidad para acoger a nuevas gentes e incorporar ideas nuevas.
Este es el Bilbao que presentamos a nuestros visitantes.