
Para los habitantes del País Vasco de ambos lados del Bidasoa, la frontera natural que durante siglos ha separado España y Francia en este borde de los Pirineos, esa doble realidad ha sido especialmente intensa ya que miembros de la misma cultura, con las mismas tradiciones y el mismo idioma han vivido durante mucho tiempo en dos mundos diferentes. En enero de 1993 los máximos responsables institucionales de la Diputación Foral de Gipuzkoa y de la Comunidad de Aglomeración de Biarritz-Anglet-Bayona -entonces Distrito- suscribieron un acuerdo en virtud del cual las partes firmantes se comprometían a promover la cooperación entre las instituciones de ambos lados de la frontera. Era el inicio de un proyecto que se está convirtiendo en un modelo sobre cuales son las soluciones para crear esa nueva sensibilidad europea entre los ciudadanos: La Eurociudad Vasca Bayonne-San Sebastián. Esta nueva realidad, con una población potencial de 600.000 habitantes y más de 50 Km. lineales de un corredor urbano, está ubicada en un área espacialmente estratégica. Se encuentra en el Centro del Eje del Arco Atlántico Europeo y en el paso natural de los grandes ejes de comunicaciones norte-sur que unen Portugal, España y África con el centro de Europa.