
La conservación del casco histórico de Vitoria-Gasteiz es modélica. El paso de los años y el mimo de sus habitantes han preservado numerosos vestigios del antiguo núcleo medieval, cuyo trazado urbano es perfectamente identificable en los planos de la ciudad por su forma de almendra. Sus calles recorren en forma de anillos las laderas de la colina del Campillo y están atravesadas por cantones estrechos y algunas pendientes, muchas conservan los antiguos nombres de los oficios a los que se dedicaron sus habitantes; calle Cuchillería, Herrería, Zapatería, Pintorería,… Es en esta zona donde se concentran los principales y más antiguos monumentos de la ciudad.